Si hubiese comprado otra pinza todo hubiese sido distinto porque la pinza que ahora llevo no me coge bien el pelo y de repente viene un viento muy fuerte que hasta se me va la pinza y todo el camino que he recorrido tuve que dar marcha atrás. Y para que fuese mayor, porque no podía caminar con todos los pelos por la cara, con todo el viento. Y de repente cuando vuelvo para comprar otra pinza la tienda estaba cerrada y tuve que dormir allí para que al siguiente día lo abriera.
Entonces al siguiente día me despierto y viene el señor que era el dueño de la tienda y cuelga un cartel que dice "cerrado temporalmente". Y yo me vuelvo loca porque caminar 8 horas para volver por una pinza y quedarme a dormir fuera de la tienda toda la noche y que ahora diga "cerrado temporalmente". ¡Por favor! No sabía qué hacer.
Entonces dicidí caminar, caminar y caminar hasta que veo una pinza por el suelo. La quería coger, lavarla y depués ponérmela y entonces, voy hacia la pinza y como había mucho viento la pinza se iba yendo y yo corriendo para cogerla y no podia, y entonces corro, corro y corro hasta
salto para cogerlo y al final la cojo.

Esto me recuerda, autor de "se me va la pinza", de que algo muy parecido nos paso a mi y a unas amigas, pero a nosotras se nos escapaban los paraguas...OISH, por dios! que malas jugadas nos hace el viento, a que si? ...